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miércoles, 30 de marzo de 2011

Nuevo Libro sobre el 30 de Septiembre

Nuevo libro sobre el 30 de Septiembre:


Juan Paz y Miño, autor de un nuevo libro sobre el 30 de Septiembre
Hemos podido conocer que en las próximas semanas, el reconocido historiador ecuatoriano Juan Paz y Miño publicará un libro acerca de los hechos ocurridos el 30 de Septiembre de 2010. El mismo es una síntesis de los hechos ocurridos ese día, en el cual se produjo una insubordinación de elementos pertenecientes a la Policía Nacional del Ecuador.

El historiador, conocido por su concepto de "Historia Inmediata", trata de registrar los sucesos y los testimonios sobre los mismos para que no queden olvidados en el tiempo, así como darles significado y comprensión para el presente.

lunes, 21 de marzo de 2011

Juan Paz y Miño - Acuerdo por la Salud

Este artículo del Historiador Juan Paz y Miño fue publicado en diario El Telégrafo de Ecuador, el lunes 21 de marzo de 2011:




Acuerdo por la salud
Juan J. Paz y Miño Cepeda

Juan Paz y Miño
A los reportajes e informaciones sobre la situación en algunos hospitales o centros de salud, se unen las opiniones (frecuentemente subjetivas) de una serie de editorialistas, comentaristas y analistas, que, en una verdadera campaña mediática, coinciden en presentar, casi como un desastre, a la situación de la salud en el país.

Al rosario de quejas que presentan podemos añadir otras más, si el propósito es resaltar lo malo. De manera que, con la apariencia de denuncias “objetivas” (abundan fotos, tomas, entrevistas, documentos, etc.), se ha pasado al escándalo malintencionado y hasta perverso. Porque una cosa es denunciar corrupciones, desatenciones o problemas y limitaciones en la atención pública, que deben hacerse, pero dentro de una mínima racionalidad y con ponderada ética, y otra muy distinta machacar a diario con titulares rojos, escenas dramáticas, comentarios antojadizos o editoriales incendiarios sobre la situación de la salud pública en Ecuador.

Ante todo debiera primar una fundamentación histórica. Porque cabe recordar que sólo a partir de la Revolución Juliana (1925) se inició en el país una política sistemática de atención pública en salud para los ciudadanos. Eran apenas los primeros pasos. Las décadas desarrollistas de 1960 y 1970 impulsaron, como nunca antes, ese rol estatal. Gracias a ello se masificó la atención médica, crecieron hospitales y centros de salud, se promovieron campañas nacionales de prevención y vacunación, se fortaleció el IESS, etc.

Y cabe recordar que en las décadas “neoliberales” de 1980, 1990 e inicios del 2000, hubo gobiernos que conscientemente descapitalizaron al sector público, precarizaron la atención estatal en salud, desajustaron al IESS, colapsaron hospitales. Todo con la idea de “privatizar” la medicina, la seguridad social y la salud, para beneficio del sistema privado, que algún día tiene que ser seriamente regulado y aún socializado.

La Constitución de 2008 busca la seguridad social universal y un sistema de salud nacional. Ojalá algún día contemos con sistemas comparables al canadiense o al europeo, sino mejor, con medicina y salud pública eficaz y de calidad. El privado es solo negocio. Y los ecuatorianos deberíamos apoyar los esfuerzos por una salud pública de calidad, porque es la única que puede garantizar atención universal. También cabe reconocer que el gasto social y en salud del actual gobierno supera todo lo que se hizo en el pasado. Pero los problemas heredados son de tal magnitud que las quejas y las críticas por todo lo que falta por hacer, pueden durar años.

Que en el plano político se combata lo que se quiera, admito. Así es la historia. Pero los medios de comunicación, los académicos, las personas que hacen opinión en el país y, sin duda, el propio gobierno (y cualquiera en el futuro), deberíamos llegar a un acuerdo nacional por la salud, que implique que todos orientemos esfuerzos para apoyar un sistema que universalice la atención médica, buena y eficaz, para cada ecuatoriano. Aquí no está en juego el poder como tal, sino la vida, la integridad emocional, la salud de los ciudadanos.

lunes, 14 de marzo de 2011

Consultas Populares

Presentamos este interesante artículo de opinión del historiador Juan Paz y Miño, publicado en el Diario El Telégrafo de Ecuador, el día Lunes 14 de Marzo de 2011.


Juan Paz y Miño, historiador ecuatoriano



Consultas populares
Juan J. Paz y Miño Cepeda

En 1978 se realizó la primera consulta popular, para definir entre dos proyectos de Constitución. Triunfó el proyecto de Nueva Constitución, con la que dio inicio la fase constitucional más larga en la historia ecuatoriana. Tanto el plan de retorno al orden constitucional implementado por la dictadura militar, como la Nueva Constitución fueron sistemáticamente atacados por las agrupaciones políticas de la derecha. Veían en la Constitución de 1979 afanes estatistas.

La segunda consulta se realizó en 1986, bajo el gobierno de León Febres Cordero (1984-1988), con una sola pregunta que buscó que los “independientes” pudieran participar en elecciones, sin necesidad de estar afiliados a cualquier partido político. El mayoritario NO fue un rechazo al Presidente.

La tercera consulta en 1994 fue promovida por Sixto Durán Ballén (1992-1996). Ahora triunfó el SI para la participación de los “independientes” (buscada por Febres Cordero); la reelección para toda función electiva; varias reformas constitucionales; la doble nacionalidad; el presupuesto por sectores y la elección de legisladores en primera vuelta; pero el NO, para que los legisladores manejen fondos presupuestarios. El mismo Durán Ballén convocó a la cuarta consulta (1995) sobre una serie de preguntas que pretendían legitimar la vía empresarial-neoliberal del gobierno (un esquema privatizador de la seguridad social, descentralización de competencias); la facultad de disolver el congreso una sola vez; elección distrital de congresistas; y reformas a la Función Judicial, el Consejo Nacional de la Judicatura y el Tribunal Constitucional. El NO fue rotundo para todas las preguntas y la población “salvó” al país del esquema neoliberal, aunque, de todos modos, la seguridad social (IESS) fue conscientemente desmoronada por la acción gubernamental.

Fabián Alarcón (1997-1998) fue sagaz en convocar la quinta consulta (1997) para legitimar su régimen, convocar a una Asamblea Constitucional (que por sí sola se transformó en Constituyente y dictó la “neoliberal” Constitución de 1998), regular el partidismo político (que había existido en la Constitución de 1979) y la elección de diputados, concejales y consejeros; incluir la revocatoria del mandato; que el Congreso designe a los titulares de los organismos de control; y reformas al Tribunal Supremo Electoral, la Función Judicial (Corte Suprema, Consejo Nacional de la Judicatura). En todas triunfó el SI.

La sexta consulta (2006), convocada por Alfredo Palacio (2005-2007) cuando le faltaban menos de dos meses para dejar el poder, obtuvo el SI para el Plan Decenal de Educación, el aseguramiento universal de salud y el aumento del gasto social. Resultó un “saludo a la bandera”.

La séptima (2007), convocada por Rafael Correa, obtuvo el SI (82%) para una Asamblea Constituyente. Y la octava consulta (2008) aprobó la nueva Constitución (casi el 64% de votos). Vendrá la novena en mayo del presente año. La democracia directa (“plebiscitaria”, como algunos cuestionan) ha sido buena para el país y los ciudadanos han aprendido a discernir lo que les conviene en cada momento.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Calefones y desmemoria colectiva - Guillermo Navarro Jiménez

Presentamos este artículo de opinión por Guillermo Navarro Jiménez. Qué tienen en común los calefones y la desmemoria colectiva?
Calefones y desmemoria colectiva
Guillermo Navarro Jiménez
 “Con la sabiduría se edificará la casa, y se consolidará con la prudencia”

Proverbios  24.3


Se afirma, con toda razón, que la memoria colectiva es frágil, que olvida con facilidad incluso eventos recientes. Desmemoria colectiva que se consolida cuando desde los medios de comunicación social, periodistas y líderes de opinión, por razones estrictamente ideológicas y políticas, asumen posiciones contrarias a determinadas propuestas, para lo cual  escamotean considerar eventos similares que permitirían contextualizar el tema que objetan, o acuden a la   trivialización, a la banalización de planteamientos cuya transcendencia  evidentemente ignoran. El caso de la propuesta de reemplazar los calefones a gas por paneles solares para calentar el agua, es buen ejemplo de ese actuar irresponsable. Veamos nuestras razones.

Ryszard Kapuscinski con la enorme autoridad que le corresponde sostiene: “El buen y el mal periodismo se diferencian fácilmente: en el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también  la explicación de por qué ha sucedido; en el mal periodismo, en cambio, encontramos sólo la descripción, sin ninguna conexión o referencia al contexto histórico. Encontramos el relato del mero hecho, pero no conocemos ni las causas ni los precedentes”[1][1]. La entrevista al doctor Oswaldo Hurtado Larrea, difundida por el diario El Comercio bajo el titular: “El Presidente no respeta ni a sus propios funcionarios”[2][2] en la edición del 6 de marzo del 2011, es buena muestra del despropósito de los periodistas, así como el uso de la banalización por parte del político.
Los periodistas Rubén Darío Buitrón y Carlos Rojas Araujo, sin duda alguna, no contextualizan el tema calefones, puesto que en la entrevista se limitan a formular la siguiente pregunta inicial: “¿Usted como  Presidente de la República, hubiera prohibido los calefones? Luego ante la banal respuesta de Hurtado que dice: “Los serranos no nos bañábamos hace 50 años todos los días porque no era posible tener agua caliente. De los progresos producidos en el Ecuador, uno es el calefón, que permite a los serranos no bañarse en agua helada. Hoy nos bañamos todos los días”.  Inmediatamente luego, ante tan “sabia respuesta” más propia de comentarios de barrio que de un cientista social como se autocalificará Hurtado en algún momento, repreguntan: “¿La medida afectará solo a los serranos? A lo que Hurtado responde, seguramente en afán de burla[3][3]: Para ironizar, es una medida antiserrana”. Los periodistas aludidos, cierran su despropósito con una interrogante del mismo calibre que las anteriores:¿Antiquiteña? Acción periodística ante la cual sólo cabe preguntar donde se les extraviaron: las energías limpias, el subsidio al gas, la incidencia de las importaciones de gas sobre las finanzas públicas y la balanza comercial, la inseguridad implícita en el uso del gas. Donde se les  traspapeló todo lo relacionado con los ingresos que genera, por ejemplo,  la implementación de proyectos que reducen las emisiones contaminantes como el producido por el reemplazo de focos incandescentes por ahorradores de energía. Si hubiesen  recordado estos elementos, si hubiesen aplicado el aforismo formulado por Kapuscinski, seguramente las preguntas hubiesen asumido otros derroteros, hubiesen reclamado conocimiento sobre el tema consultado y seriedad en las respuestas.  Ante este procedimiento inadecuado, que no se nos diga que no se trataba de un reportaje sino de una entrevista, puesto que ello significaría que los periodistas no estarían obligados a investigar el tema sobre el cual  realizarán la entrevista. Investigación previa ineludible, precisamente, para no plantear interrogantes de igual condición a las antes citadas.
Ahora bien, si la descontextualización afecta, no aporta a fortalecer la memoria colectiva, lo banal de las respuestas de Hurtado, terminan por empobrecer el debate, puesto que no contienen reflexión o conocimiento alguno sobre el tema. Efectivamente, la prohibición del uso de calefones a gas, tiene como antecedentes:
a.       La necesidad de eliminar el subsidio al gas para, con ello, reducir la presión sobre las finanzas públicas;
b.      Avanzar en el reemplazo de fuentes de energía contaminantes (gas), hacia el uso de energías limpias (solar); y,
c.       Incrementar los ingresos fiscales por no contaminar el medio ambiente, como ya sucedió con los focos ahorradores de energía.    
En consecuencia, contrariamente a lo que plantea con total ligereza el doctor Hurtado, no se trata de afectar su baño diario, o que volvamos a bañarnos en agua fría. Se trata de que el Ecuador se inscriba en una nueva forma de desarrollo: el uso de energías limpias, entre éstas la solar, fuente que no sólo sirve para calentar el agua que posibilite el baño diario del doctor Hurtado, sino también para generar energía eléctrica. Como nos hubiese gustado que el problema se trate desde esta perspectiva, puesto que de haber así obrado podrían haber aportado a elevar el conocimiento de los ciudadanos sobre este tema. Lo contrario es volver a lugares comunes, a la práctica política que dice desestimar, a la politiquería de la cual abjura en su retórica diaria.
Finalmente, permítasenos en el objetivo de aportar a la solución del problema energético que enfrenta el país desde hace muchos años atrás, y para apartarnos de la simple crítica a los entrevistadores y al entrevistado, exponer nuestro punto de vista, el cual creemos puede ayudar a optimizar la propuesta presidencial respecto a los calefones. Sugerencia que la venimos puliendo desde años atrás, específicamente desde 1997, año en el cual en calidad de consultor de Naciones Unidas preparamos el proyecto para el uso de los focos ahorradores de energía eléctrica[4][4], el cual hubo de esperar 10 años para ejecutarse, gracias al impulso que proporcionó, justo es decirlo, Alberto Acostacuando se desempeñó como Ministro de Energía del actual gobierno[5][5].
Consideramos que la solución integral respecto al subsidio al gas de uso doméstico, no debe considerarse en forma independiente de la generación de energía fotovoltaica, puesto que ello restringe el uso de paneles solares sólo para calentar agua. Y no debe limitarse a ese uso, puesto que el desarrollo, como bien lo advierten un sinnúmero de teóricos del desarrollo  -punto de vista que ha asumido el gobierno del presidente Correa-, exige disponer de una infraestructura productiva sólida, principalmente energética y vial. Demanda que, en el caso de la infraestructura energética, dada la actual estructura de generación, exige tomar en cuenta las siguientes consideraciones:
a.       Las restricciones que presenta la generación hidroeléctrica por el estiaje, las que podrían incrementarse en el futuro como lo anuncian los pronósticos que se formulan sobre el comportamiento climático. Situación que indica la necesidad de, simultáneamente al desarrollo de centrales hidroeléctricas, generar energía eléctrica mediante el uso de fuentes  de energía alternativa: solar, geotérmica, eólica, etc.
b.      Los  elevados costos de la generación térmica, que afecta a nuestra capacidad competitiva, afectada principalmente por la dolarización, proceso al que tanto afecto expresa el doctor Hurtado en la entrevista.
En otros términos, si la generación hidroeléctrica puede presentar limitaciones importantes en el futuro cercano, y la generación térmica  costos de producción crecientes, es indispensable optar por desarrollar sistemas fotovoltaicos, los cuales aportarían, entre otros, los siguientes beneficios:
-          Reducir la demanda de energía eléctrica del sistema nacional interconectado, por desconexión de esa red de las casas que se doten de sistemas fotovoltaicos;
-          Eliminar la demanda de gas para la producción de agua caliente en los hogares, por uso de electricidad para cumplir con este propósito;
-          Reducir o eliminar el gasto de los hogares por consumo de energía eléctrica;
-          Eliminar el uso de gas para la cocción de alimentos;
-          Eliminar la duplicación de costos, por el uso de un solo tipo de paneles solares;
-          Mejorar la tasa de retorno de la inversión en paneles solares que generarían los subsidios para instalación de los sistemas fotovoltaicos;
-          Reducir el tiempo de instalación de paneles y evitar costos adicionales derivados de las adecuaciones indispensables que demandan los paneles para calentar agua; y,
-          Incrementar el empleo puntualmente, por la demanda que genera el reemplazo de tejas normales por las fotovoltaicas.
En términos operativos, la propuesta sugiere utilizar, en una `primera etapa, tejas fotovoltaicas de alto rendimiento que se ofertan actualmente en el mercado, provistas de acumuladores y convertidores, en las casas en que los techos se hallen cubiertos por tejas; y, en un segundo momento, instalar paneles solares fotovoltaicos, en las casas donde los techos se hallen cubiertos con otros tipos de materiales. Visto que la inversión inicial es alta, la propuesta contempla la transferencia del subsidio al gas a la instalación de tejas o paneles fotovoltaicos. Subsidio que se recuperaría en el tiempo por recursos que se otorgan a la no contaminación, como sucedió ya por el reemplazo de focos ahorradores de energía eléctrica.
Finalmente, como la oposición ha tildado ya a la propuesta inicial del Presidente como  un disparate, vale recomendar a quienes así ha opinado la lectura del “Informe del Estado de la Nación” pronunciado por el Presidente Obama a inicios del presente año. Creo que ello les ayudará a entender que la propuesta presidencial es una propuesta que se inscribe en la ruta que la humanidad ha escogido para el desarrollo futuro en el campo de la energía. A repensar sus palabras y reconocer que la situación nacional dice, a todas luces, que disponemos de dos elementos que pueden contribuir a cristalizar este sueño: la  alta e intensa luminosidad[6][6] y la necesidad de eliminar el subsidio al gas, sin generar contradicciones políticas y sociales graves como las que produciría la sola eliminación del subsidio.

Quito, 7 de marzo del 20011. 









 



[1][1] Kapuscinki, Ryszard: “Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo”, Editorial Anagrama, Barcelona, España, 2008, página 58.
[2][2] Diario El Comercio, edición del 6 de marzo del 2011, primera Sección, página 4.
[3][3] Asumimos que el objetivo de Hurtado al utilizar el verbo ironizar es provocar burla, en concordancia con las dos primeras acepciones de la palabra ironía que contiene el Diccionario de la Academia de la Lengua.
[4][4] En el marco de la misma consultoría igualmente preparamos un proyecto sobre Biomasa, el cual aún no se ha ejecutado por razones que desconocemos, a pesar de que enfrenta el manejo de desechos sólidos, la deforestación y la reducción del tiempo que las mujeres dedican a la recolección de madera a ser utilizada como combustible para la cocción de alimentos, para núcleos de población desconcentrada.
[5][5] Tan pronto Alberto Acosta asumió esa cartera de Estado, le entregué copias de los dos proyectos que había elaborado para el Ministerio de Economía: el uso de focos   ahorradores de energía y el de biomasa.
[6][6] Las declaraciones del Príncipe de Sajonia, Alexander von Sachen, durante la presentación del proyecto para instalar un parque solar para la generación de energía eléctrica con células fotovoltaicas, que afectuará ante Lenin Moreno, Vicepresidente de la República, confirman nuestro aserto.   

A defender la Constitución, artículo por el historiador Juan J. Paz y Miño Cepeda

El historiador Juan Paz y Miño publica en el diario El Telégrafo el lunes 07 de Marzo de 2011 este interesante y artículo de opinión:



A defender la Constitución
Juan Paz y Miño

Juan Paz y Miño
Para la primera vuelta electoral y presidencial del 15 de octubre de 2006 participaron 13 candidaturas: Rafael Correa, Jaime Damerval, Gilmar Gutiérrez, Marcelo Larrea, Luis Macas, Álvaro Noboa, Marco Proaño, León Roldós, Fernando Rosero, Carlos Sagnay, Lenin Torres, Luis Villacís y Cynthia Viteri. Las candidaturas se polarizaron en torno a dos campos: Noboa y Viteri, en un extremo, y en el otro Correa y Roldós. Hay que recordar que mientras Correa propuso, desde el primer momento, una Asamblea Constituyente de plenos poderes, Roldós se opuso a ella y peor, decía, si es de “tema libre”. Noboa y Viteri nunca aceptaron la asamblea constituyente, pues decían defender la “institucionalidad”.

La sensación del posible triunfo de Correa alimentó la consigna del momento que fue la de “todos” contra Correa. Se le acusó de “populista de izquierda”, se le comparó con Hugo Chávez, se le tenía por “outsider”, “anti-stablishment” y “anti-partido”. Las cámaras de la producción anunciaban un panorama apocalíptico para el Ecuador si triunfaba Correa. El candidato León Roldós incluso habló del “peligro fascista” e hizo comparaciones con “Hitler”. Los mayores ataques provinieron del PSC a través de León Febres Cordero, que superó en “denuncias documentadas” a lo que decía Cynthia Viteri, candidata del partido. Hoy parece olvidarse que Viteri fue abandonada en el camino (quedó en quinto lugar), porque toda la derecha apoyó a Noboa, precisamente contra Correa. Por ello, el tercer lugar ocupó Gilmar Gutiérrez.

Para la segunda vuelta, el 26 de noviembre, la polarización política estaba definida entre Álvaro Noboa y Rafael Correa. Entonces arreció la campaña: Correa no solo era un peligro “comunista”, sino que la Asamblea Constituyente que quería convocar, estaba destinada a darle “todo el poder”. La Asamblea era de Correa. Así se le atacaba. De manera que el triunfo de este candidato exasperó a “todos”.

Lo que primero hizo Correa al tomar posesión de su cargo el 15 de enero de 2007 fue convocar a la Asamblea Constituyente de plenos poderes. ¡Cómo combatió la derecha ecuatoriana semejante llamado! Se repetía que la Asamblea haría lo que disponga Correa, que acabaría con la institucionalidad del país, etc. Bastaría leer los periódicos de la época. Pero el país apoyó con el 82% de los votos la convocatoria a esa Constituyente.

Y peor fue la reacción cuando estuvo lista la nueva Constitución y se llamó al referéndum para aprobarla. La derecha redobló sus cargas. La Constitución era el peor y más grave “mamotreto” que se había hecho en nuestra historia. Otra vez más, era la Constitución “de Correa”. Hecha a su medida. Para su autoritarismo, su verticalismo, su populismo. Así se decía. Por eso, debería alarmar en Ecuador que ahora, a diario, los mismos personajes  y políticos, que antes se opusieron a la asamblea constituyente y a la Constitución, hoy se hayan transformado en los más grandes defensores de la Asamblea de Montecristi y de la Constitución de 2008, que la usan para atacar una consulta popular que la misma Constitución faculta. ¡Qué ironías tiene la historia! 

sábado, 5 de marzo de 2011

LINKS DE INTERES

En esta ocasión voy a dejarles algunas páginas de interés, que pienso pueden resultarles útiles:


El blog de la biblioteca del CCC, contiene algunos artículos interesantes:



Jornadas “La unidad de nuestra América: un debate de dos siglos” y el testimonio de Juan Paz y Miño.

Video Documental: The Future of Food - El futuro de la alimentación, que lo pueden ver aquí.

Blog "Política y Sociedad", con un artículo de Juan Paz y Miño, historiador.

Video: “Caminos para la profundización del modelo político, económico y social”, por el CCC

La página de ADHILAC, con una reseña de Juan Paz y Miño

El libro Asamblea Constituyente y Economía, Constituciones en Ecuador.


jueves, 3 de marzo de 2011

"Economía Solidaria" del Historiador Juan Paz y Miño


El Ministerio de Coordinación de Desarrollo Social del Ecuador reseña este artículo del Historiador Juan Paz y Miño, aparecido por vez primera en Diario El Telégrafo de Ecuador el 23 de Agosto de 2010:

El artículo comienza así:

En agosto de 1925 y gracias a la primera Junta de Gobierno nacida de la Revolución Juliana, se fundó el que por entonces se llamó “Ministerio de Previsión Social, Trabajo, Agricultura, Beneficencia, Sanidad, Higiene, Estadística e Inmigración y Colonización”. Tres años después, en marzo de 1928, el gobierno juliano de Isidro Ayora (1926-1931) creó la “Caja de Jubilaciones y Montepío Civil, Retiro y Montepío Militares, Ahorro y Cooperativa”, a la que largamente se le conocería como “Caja de Pensiones”...


Puedes leer el artículo completo haciendo click aquí.





martes, 1 de marzo de 2011

Muchedumbre 30-S



Este interesante artículo de opinión del Historiador Juan Paz y Miño fue publicado el 02 de Marzo de 2011 en el diario "El Telégrafo" del Ecuador:

El Historiador Juan Paz y Miño

Muchedumbre 30-S
Juan J. Paz y Miño Cepeda

El jueves pasado se estrenó en Quito el documental “Muchedumbre 30-S”, producido por el reconocido periodista Rodolfo Muñoz. Presenta, en imágenes, los acontecimientos sucedidos el 30 de septiembre de 2010, cuando una insubordinación policial iniciada en el Regimiento Quito No. 1, derivó en un intento de golpe de Estado y, finalmente, en intento por matar al Presidente Rafael Correa.

Ante todo, es necesario recordar que aquel día Rodolfo Muñoz resolvió renunciar como corresponsal de la cadena CNN. Según sus propias aclaraciones, ello se debió a que la cadena tenía otra visión sobre los sucesos que, en cambio, Rodolfo los vivía “en vivo y en directo”. El episodio no está aislado de la toma de posición que los medios de comunicación privados de mayor circulación y sintonía en el Ecuador asumieron al siguiente día del 30-S. Para ellos no existió intento de golpe de Estado, ni secuestro y tampoco intento alguno por matar al Presidente.

El documental resulta una negación rotunda a la versión de esos medios de comunicación, que coincidieron, además, con las mismas versiones que, desde entonces, han manejado políticos y partidos de oposición, líderes y personalidades vinculadas con la dirigencia indígena y sindical, sectores de las derechas económicas del país y todo tipo de “anticorreístas”. Paradójicamente la mayoría de la población ecuatoriana, de acuerdo con todas las encuestas difundidas, nunca se tragó semejante propaganda.

La fuerza de las imágenes, reflejo directo de los hechos y no de las interpretaciones, son incontrastables. Durante 90 minutos, que es el tiempo que dura el documental, los espectadores tienen la oportunidad de verificar que el 30 de septiembre no solo hubo una insurrección policial injustificada. Es imposible negar los ataques y agresiones permanentes de los policías insurrectos a los camarógrafos, reporteros y periodistas; los apaleamientos, golpes, patadas y toletazos contra civiles indefensos; la profusión de bombas lacrimógenas contra los ciudadanos; los disparos dirigidos contra la gente.

Tampoco es posible negar el ataque al Presidente y a otros funcionarios de gobierno. Decir que fue su “imprudencia” o su “provocación” lo que ocasionó la revuelta es desconocer los hechos de aquel día, para suplantarlos con el simple y directo odio político al régimen. Todas las evidencias apuntan a que la insubordinación estuvo en marcha, que rompió con las jerarquías de la propia institución policial y que se lanzó contra el Presidente Correa, quien fue golpeado, atacado y finalmente secuestrado. No caben dudas sobre el intento de asesinato. Y, desde la perspectiva histórica, no hay duda alguna que atrás de la insubordinación se movieron las fichas políticas de la conspiración que poco a poco se han venido descubriendo.

El documental dirigido por Rodolfo Muñoz, impactante y además bien hecho, se constituye en un testimonio más sobre el intento de golpe de Estado en Ecuador. Recoge el drama vivido no solo por el Primer Mandatario, sino por las miles de personas que, con su valentía y coraje, salvaron la democracia, enfrentando a los golpistas.

Pueden visitar la página web del Taller de Historia Económica, dirigido por el historiador Juan Paz y Miño haciendo click aquí.